
Hoy me duele el alma
al ver tantas muertes.
¡Estúpidas muertes,
asesinas muertes!
Hoy me duele el alma
al ver el dolor.
¡Terrible dolor,
inmenso dolor!
Veo enormes ojos
que no entienden nada,
pero que preguntan,
mirando a la cara.
¿Por qué tanto odio...?
No comprenden nada.
Y yo, en mi alma,
no tengo palabras.
Pero avergonzada,
por creerme humana,
lloro silenciosa,
por los que se mueren
y por los que matan.



