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domingo, 4 de enero de 2009



Mis zapatos vacíos,
tus abarcas desiertas.
Mis zapatos vacíos,
llenos solo de esperas…

Las abarcas mojadas,
del rocío en la tierra.
Los zapatos y abarcas,
solo llenos, de penas…

Los Reyes de este mundo,
hicieron mil promesas
pero nuestros, zapatos,
no entraban en sus cuentas.

En otros cielos dicen,
que volaron cometas...
pero mis zapatitos,
quedaron sin muñecas.

Tus abarcas, mojadas,
y manchadas de tierra,
también quedaron solas,
vacías... y desiertas.

Más, si un gran Dios existe,
haciendo cosas buenas,
zapatitos y abarcas,
los llenará de estrellas.

Enero,2007
Recordando a Miguel Hernández y a un poeta que pidió a Dios que llenase mis zapatos de estrellas el 5-1-43.


lunes, 24 de noviembre de 2008



-Mamá ¡ya vienen, ya vienen!
¡Ya vienen los Reyes Magos!
Veo sus regias figuras,
pasar por el altozano.

-Mamá, los Reyes no paran.
No suben a mi tejado,
¿Tan viejos están mamá
que otra vez pasan de largo?

-No llores, pequeña mía,
que esta vez sí se han parado.
Y te han dejado su estrella,
enganchada en el tejado.

Para que te cuente historias...
Para que le pongas lazos...
Y que cuando seas mayor,
siempre ilumine tus pasos.


Ese duende que está ahí,
ese que inspira mis versos,
ese que visita estrellas
y sueña cien universos.

Ese que duerme conmigo,
ese que comparte sueños,
tan solo es un suspiro,
fruto del amor sin dueño.

Quiero estar cerca de ti.
Y aunque no quiero, yo quiero
seguir amándote así,
porque sin ti, yo me muero.

Quiero saber, que tú estás
dentro de mi pensamiento.
Y saber que con tu amor
mi duende estará contento
aunque muera por querer
vivir dentro de los sueños.

martes, 18 de noviembre de 2008




Que sueños más tontos,
estos que yo tengo…

Pájaros volando,
bajo un bello cielo,
y la luz del sol,
siempre atenuada
por un árbol viejo.

Y en medio de ello,
bailan sin cesar,..
simulan recuerdos…

Antiguos amores
que se fueron lejos,
a un lugar más bello.

Anhelos que nunca
quedaron resueltos...
Y viven su historia,
en el más profundo
rincón del deseo.

Y por fin a veces..,
aparecen ellos.
Los más dulces, tiernos,
aquellos que tienen,
los hombres más buenos…

Espero un instante
-y guardo silencio-
por si se distraen
y puedo cogerlos…

Pero como al humo,
el más leve roce,
deforma el ensueño.

Y sigo mirando,
y sigo esperando,
y sigo soñando…
que voy a cogerlos.

viernes, 10 de octubre de 2008


Me mira y se esconde,
me lanza destellos,
intenta burlarme,
con pueriles quiebros.
Es como un poema
que suave aletea
en el pensamiento.

Es pequeña y blanca,
igual que un lucero.
Y su frágil cuerpo,
lo cubre, el más fino polvo,
de viejas estrellas,
que lucen de noche,
en el firmamento.

Tu vida es tan corta,
que casi da miedo.
Pero a cambio de ello
juegas con el tiempo
y este, es tan vivo,
tan vivo e intenso,
que haces en minutos,
lo que otros logran
al hacerse viejos.

No sé, si eres un hada,
o solo un espectro…
Me gusta mirarte…
y soñar en verso,
Pensando que eres,
un bello regalo
que viene del Cielo.


(a una mariposita que me visitó en mi cocina. 3-10-08)

lunes, 19 de mayo de 2008




Tengo alma de poeta
y ojos de soñador,
hablo con flores y estrellas,
y cabalgo entre las nubes,
para ver mejor el sol

A la luna pongo lazos,
y sueños al caracol,
Voces yo le pongo al viento,
cuando canta su canción.


Tengo alma de poeta
con ojos de soñador,
y lloro cuando otros ríen,

si enseño mi corazón.

lunes, 12 de mayo de 2008




Venid seres pequeños, amigos invisibles,
hoy vuelvo a ser la niña,
que en otro tiempo fui.
Quiero volver al mundo,
que me dió la gran fuerza
y quiero que vosotros
me ayudéis a partir.

Este mundo escondido
que algunos ya conocen
-hecho para los niños
que no pueden dormir-
encierra entre sus bosques
de árboles gigantes,
misterios que desvelan,
muchos seres pequeños;
al cuidar de los sueños,
de los niños de aquí.

Quiero ser como entonces,
otra vez la más niña…
Quiero hablar con vosotros,
aunque se rían de mí.
Quiero ver en la noche
los senderos de plata
que llevan a la fuente
de las aguas sin fin.

Ver como las ondinas
con sus peines de oro,
alisan sus cabellos,
que la luna tiñó.
Y entre juegos y risas
con sus cuerpos de agua
mezclarse con las fuentes,
al cobijo del sol.

Volver a acariciar,
cada flor del camino,
buscando a aquellos gnomos,
que me hicieron feliz…
Cuando sola, en mi mundo
me contaban historias
y cerraban mis ojos
para hacerme dormir.

Cuantas noches vinieron
a jugar en mi cama,
en aquel dormitorio
que no tenía fin.
Y en cuantas ocasiones
me hicieron un regalo
que luego en la mañana,
a mí, me hacía feliz.

En los días de sol
buscaba mariposas,
para mí, las más bellas
hadas de aquel lugar.
Y cogía sus alas
con mis torpes deditos,
intentando que ellas
me pudieran hablar.


Hoy todavía veo,
sus alas de colores
y mis dedos cubiertos
con un polvo de sol.
Sus ojos en los míos
diciéndome asustadas
-Si nos dejas marchar...
cumpliremos tus sueños
y te haremos volar.

Pasó el tiempo y con él
se cambiaron los sueños,
pero los duendes siempre,
tuvieron su lugar.
Y para que supiera,
que allí estaban ellos,
escondían mis cosas,
para poder jugar.

Y este mundo pequeño
se fue haciendo invisible
porque otros pequeños,
llegaron sin tardar.
Y se fueron con ellos
al lugar de los sueños,
y yo me hice mayor
y no volví a soñar.

Pero soy otra vez
la niña, que fui entonces.
Quiero volver a estar
con vosotros allí,
subir por los colores,
del arco que me distéis,
y siendo otra vez niña,
volver a ser feliz.