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jueves, 22 de mayo de 2008




Sentados en la tapia
la miramos pasar.

-¡Ya viene la niñina,
que guapina que está!

Nos avisamos todos,
no podíamos faltar.

-Mira es mi bisnieta,
mi sobrina no más.
-Déjame que no veo,
No me dejas mirar.

¡Calla que ya se acercan,
no se vaya a asustar!

En brazos de su madre
que guapina que está.

Sentimos no poderla
darle un beso al pasar,
pero miles de estrellas
de aquellas que más brillan
iremos a buscar...
para que la niñina
siempre pueda jugar.

¡Que guapina que es!
¡Que guapina que está!

sábado, 3 de mayo de 2008




Recuperad la memoria,
sembrad con flores la piedra.
Que sea mudo testigo
de la sangre aquí vertida.
¡Que jamás, pierda su esencia!

Que aprendan aquí los niños,
que muertos hacen la historia.
¡Que hombres hacen la guerra!

Y aprendan con el ejemplo
de los hombres y mujeres,
que lucharon y murieron…
para evitar que unos pocos
fueran amos de la tierra
que con sudores lograron,
generaciones enteras.

Aprendan aquí los niños,
porque es tan santa esta piedra.
Tiene los últimos llantos,
de los hombres olvidados
por la Historia que ahora enseñan.




Se oyen murmullos de voces quebradas,
se escucha algún rezo empapado en lágrimas.
Las más de las veces, se oyen consignas
como viejos mantras…
que ocultan el miedo que aflora en el alma.

Cuando los portones se abren al alba,
un mundo.., de cerrados puños,
gritan en la noche: ¡Salud Camaradas!

La cuerda de presos, mueve vacilante
sus torpes pisadas…
Abriendo los ojos…, incrédulos miran
su última mañana..

Llenan los pulmones, del aire viciado
que ahora.., les espanta…
Y atrapan con ansia
los suaves olores de la madrugada..

Cuando las descargas
rompen el silencio.
Hoy, y como siempre,
corren las mujeres,.. van hacia la tapia..,
para ver si aún pueden.., recoger al menos,
su última mirada.-

12 de Abril


Tu mirada azul
se clavó en la piedra,
y en ese momento
besaron tu frente,
millares de estrellas.


A partir de entonces,
esta tapia negra,
retomó del cielo
las luces más bellas.
Y se volvió faro,

por si un día…,
los hombres, vuelven a vivir,
entre las tinieblas.

¿Qué luces, qué sombras
guarda en sus entrañas
esta negra tierra?
¿Qué ríos de vida
se tragó de golpe
su boca sedienta?
¡Ay! ¡Cuantas miradas
quedaron grabadas
en noches inciertas!

Hoy esas miradas
clavadas en ella,
brillan en el cielo,
lucen en la tierra
y visten de amor
esta tapia negra.