
Sentados en la tapia
la miramos pasar.
-¡Ya viene la niñina,
que guapina que está!
Nos avisamos todos,
no podíamos faltar.
-Mira es mi bisnieta,
mi sobrina no más.
-Déjame que no veo,
No me dejas mirar.
¡Calla que ya se acercan,
no se vaya a asustar!
En brazos de su madre
que guapina que está.
Sentimos no poderla
darle un beso al pasar,
pero miles de estrellas
de aquellas que más brillan
iremos a buscar...
para que la niñina
siempre pueda jugar.
¡Que guapina que es!
¡Que guapina que está!




