sábado, 24 de enero de 2009

A Marcos Ana



Buscando las estrellas
de unos viejos zapatos,
encontré a un poeta
enamorado de la vida.

Tropecé con sus ojos,
siempre puros,
siempre abiertos
a la ilusión, al amor...
A la aventura,
de vivir cada día
como un hombre.

Y abiertos a encontrar
las estrellas, que aunque lucen,
jamás se ven a mediodía.

Las vislumbra, las coge
y las esparce.., a manos llenas
por la vida
de aquellos que quisieron
encontrarle.
De aquellos, que ni siquiera
conocía.

Quizás, cuando buscaba
en mis zapatos,
encontré una estrella…
Una de las que él…,
a manos llenas repartía.


(Para Marcos Ana. enero 2009 )

2 comentarios:

emar dijo...

Mamá,ha sido su regalo de este año.
Y seguro que le ha gustado...
Te echo de menos.

SaiZa dijo...

Estoy convencida, pues es un regalo no solo a Marcos , sino a todos nosotros, que tb te echamos de menos.
Gracias Eva por compartirla.
Un besazo